Este documento describe los cuatro tipos principales de discos duros: SSD, SATA, SAS y SCSI. Explica las características, ventajas y desventajas de cada uno, recomendando SSD para sistemas operativos y aplicaciones de alto rendimiento, SATA para almacenamiento doméstico debido a su bajo costo, y SAS para entornos profesionales donde se requiere fiabilidad y alta capacidad de transferencia de datos.