La adicción a los videojuegos se caracteriza por una fuerte dependencia hacia los mismos que ocupa demasiado tiempo en la vida de la persona y continúa practicándose a pesar de consecuencias negativas; las causas incluyen problemas personales, familiares o sociales; y aunque los videojuegos no son inherentemente dañinos, la adicción se debe a un uso descontrolado que requiere posiblemente la ayuda de un profesional.