El documento discute el concepto de instituciones y su función reguladora de la conducta individual y social. Señala que las instituciones internalizadas a través de la socialización funcionan como un regulador interno que puede expresarse como culpa o remordimiento ante la transgresión. Esto ayuda a mantener el orden social establecido. Sin embargo, también reconoce que existen tensiones entre los deseos individuales y las normas sociales, así como entre grupos con diferentes niveles de acceso a recursos y poder.