Jesús continúa explicando los secretos del Reino de Dios a través de parábolas como la cizaña y el trigo, la mostaza y la levadura. Aclara a sus discípulos que la buena semilla representa a los ciudadanos del reino mientras que la cizaña son los partidarios del maligno. Al final de los tiempos, los ángeles separarán a los justos de los malvados y arrojarán a estos últimos al fuego eterno. Mientras tanto, debemos aprovechar el tiempo para convertir toda cizaña en trigo