La sangre es importante porque transporta oxígeno y nutrientes por el cuerpo, defiende contra infecciones y elimina desechos. Pueden donar personas de 18-65 años en buen estado de salud, que hayan ayunado al menos 4 horas. No pueden donar personas con enfermedades, drogadictos o que requieran transfusiones. La sangre donada se procesa y analiza, y sus componentes se almacenan para ayudar a personas con hemorragias, cirugías, trasplantes u otras enfermedades.