La donación de sangre y órganos es un acto voluntario que puede salvar vidas, con cada donación de sangre capaz de ayudar a tres personas y cada donante de órganos a hasta ocho. En España, existe un modelo de donación regulado por la ley 30/1979 que promueve el altruismo y la equidad en el acceso a trasplantes, considerando a todos como donantes a menos que expresen lo contrario. A pesar de un incremento en las donaciones de sangre, España aún no alcanza el mínimo recomendado por la OMS, lo que resalta la necesidad de aumentar la participación en la donación.