Este documento narra la historia de Axel Toledo, un niño diagnosticado con autismo. Aunque su maestra y madre estaban preocupadas inicialmente por su comportamiento, la Dra. Corazón determinó que Axel en realidad tenía un "corazón de artista" y podía vivir en dos mundos diferentes. Recomendó que la familia le diera a Axel "el frasco del amor" a diario, o sea el amor incondicional de su familia. Gracias a esto, Axel pudo desarrollarse plenamente, convertirse en el mejor doctor del mundo