Este decreto supremo aprueba el Reglamento de Seguridad y Salud Ocupacional en Minería, que consta de 396 artículos y varios anexos. Establece obligaciones para titulares mineros, trabajadores, empresas contratistas y la autoridad minera respecto a la gestión de la seguridad y salud ocupacional. También incluye disposiciones transitorias sobre la implementación de medidas de seguridad y plazos para la aprobación de infracciones y sanciones.