Alberto Durero nació en 1471 en Nuremberg, Alemania. Recibió formación en el taller de su padre y de Michael Wolgemut. Realizó dos viajes a Italia donde conoció el arte renacentista. Durante su carrera produjo numerosos grabados y xilografías que le ayudaron a establecer su reputación como uno de los principales artistas del Renacimiento alemán. Tuvo una gran influencia en el desarrollo posterior del arte occidental.