Ecología mundial <br />Un desastre que se sale de las manos<br />El Golfo de México ya no es el mismo desde el  pasado 20 abril cuando se incendió la Deepwater Horizon, una plataforma petrolera de la empresa British Petroleum. El tiempo transcurre y las consecuencias aumentan sin conocerse  responsabilidad directa.<br />Foto de Reuters <br />Imagen de la mancha de petróleo que se expande por el mar Caribe y amenaza los ecosistemas del lugar.<br />La cuenca marítima que es el Golfo de México está tomando con el pasar de los días un negro más intenso, debido al derrame de crudo que se produjo por la explosión de la plataforma DH el mes pasado. El petróleo sigue su expansión por las aguas del Caribe y la empresa responsable del hecho todavía no tiene una respuesta clara, como lo exige la comunidad internacional.<br />Por ahora, el gobierno de los Estados Unidos ha declarado la catástrofe nacional por el vertimiento del crudo, cuya mancha ya está cerca de las costas de Lousiana y a su vez ha ofrecido toda la ayuda posible para atenuar los daños. El pasado 29 de abril la British Petroleum aceptó la ayuda del ejército del gobierno norteamericano, pues se dieron cuenta que el derrame avanzaba cinco veces más rápido de lo que se esperaba.<br />Muchas organizaciones ecologistas están haciendo investigaciones sobre los daños causados, entre ellas el informe que presento hoy Greenpeace a los medios de comunicación. Allí manifestó que el riesgo actual es que la totalidad del combustible no pueda observarse en la superficie debido a los casi 5.000 pies de profundidad donde están las fugas y que al mismo tiempo se mezcla con las aguas marinas.<br />Otro dato que llama la atención, es el hecho que se está utilizando un dispersante (Corexit) que aumenta la toxicidad de las aguas de la zona afectada, pero que evita que salga a  flote la gran mancha negra. A su vez manifestaron que la compañía inglesa se encuentra haciendo lo posible para que los pescadores locales que contrató para las misiones de limpieza, no hablen con los medios de comunicación.<br />A medida que el tiempo transcurre el derrame sigue y si bien es cierto que la mancha disminuirá en la superficie y que los daños en las especies  que viven fuera del mar serán menores, lo contrario ocurrirá con la gran cantidad de ecosistemas  que están en la profundidad de las aguas; también  afectaría a especies en México.<br />Las tares de limpieza siguen y por el momento la compañía tendrá que responder ante las autoridades correspondientes y sobre todo responder por los daños causados: económicos y ecológicos. Los últimos mucho más difíciles de reponer, porque sus resultados finales se verán aproximadamente en quince años.<br />
Ecología mundial

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    Ecología mundial <br/>Un desastre que se sale de las manos<br />El Golfo de México ya no es el mismo desde el pasado 20 abril cuando se incendió la Deepwater Horizon, una plataforma petrolera de la empresa British Petroleum. El tiempo transcurre y las consecuencias aumentan sin conocerse responsabilidad directa.<br />Foto de Reuters <br />Imagen de la mancha de petróleo que se expande por el mar Caribe y amenaza los ecosistemas del lugar.<br />La cuenca marítima que es el Golfo de México está tomando con el pasar de los días un negro más intenso, debido al derrame de crudo que se produjo por la explosión de la plataforma DH el mes pasado. El petróleo sigue su expansión por las aguas del Caribe y la empresa responsable del hecho todavía no tiene una respuesta clara, como lo exige la comunidad internacional.<br />Por ahora, el gobierno de los Estados Unidos ha declarado la catástrofe nacional por el vertimiento del crudo, cuya mancha ya está cerca de las costas de Lousiana y a su vez ha ofrecido toda la ayuda posible para atenuar los daños. El pasado 29 de abril la British Petroleum aceptó la ayuda del ejército del gobierno norteamericano, pues se dieron cuenta que el derrame avanzaba cinco veces más rápido de lo que se esperaba.<br />Muchas organizaciones ecologistas están haciendo investigaciones sobre los daños causados, entre ellas el informe que presento hoy Greenpeace a los medios de comunicación. Allí manifestó que el riesgo actual es que la totalidad del combustible no pueda observarse en la superficie debido a los casi 5.000 pies de profundidad donde están las fugas y que al mismo tiempo se mezcla con las aguas marinas.<br />Otro dato que llama la atención, es el hecho que se está utilizando un dispersante (Corexit) que aumenta la toxicidad de las aguas de la zona afectada, pero que evita que salga a flote la gran mancha negra. A su vez manifestaron que la compañía inglesa se encuentra haciendo lo posible para que los pescadores locales que contrató para las misiones de limpieza, no hablen con los medios de comunicación.<br />A medida que el tiempo transcurre el derrame sigue y si bien es cierto que la mancha disminuirá en la superficie y que los daños en las especies que viven fuera del mar serán menores, lo contrario ocurrirá con la gran cantidad de ecosistemas que están en la profundidad de las aguas; también afectaría a especies en México.<br />Las tares de limpieza siguen y por el momento la compañía tendrá que responder ante las autoridades correspondientes y sobre todo responder por los daños causados: económicos y ecológicos. Los últimos mucho más difíciles de reponer, porque sus resultados finales se verán aproximadamente en quince años.<br />