El derrame de petróleo en el Golfo de México causado por la explosión de una plataforma petrolera de British Petroleum en abril continúa expandiéndose y causando daños ecológicos. La mancha de petróleo ya se acerca a las costas de Luisiana y amenaza los ecosistemas marinos. Además, los dispersantes químicos utilizados podrían aumentar la toxicidad del agua. Las organizaciones ambientalistas advierten que los daños a los ecosistemas de profundidad podrían ser aún mayores y durader