Thomas Edison, nacido en 1847 en Ohio, dejó su trabajo para dedicarse a la invención y registró su primera patente en 1868. En 1879, presentó una lámpara incandescente práctica y viable que iluminó durante 48 horas continuas, revolucionando la iluminación. Aunque su invento de la bombilla fue muy disputado, se convirtió en la segunda invención más útil del siglo XIX y llevó al éxito comercial a su compañía gracias a su comercialización.