Ejercicio espiritual para corregir una adicción,  una caída  un error
Atención: En este proceso pueden presentarse muchas adversidades, desde vencer el cambio, la costumbre, sentirte sin rumbo. Incluso puedes sentirte perfectamente un día y al siguiente muy mal . Encontrarás tentaciones para abandonar tu propósito. Vuelve a intentarlo: Se paciente y tenaz. Persistente y mantén el rumbo. Y pase lo que pase, aprende a confiarte en Dios. Cada paso que des entregándote a sus manos, ten fe que es Dios quien te sostiene, pues cuando toma tu caso siempre está presente y, aunque parezca que no está, no caigas en la tentación, por el contrario, es cuando más debes de imponerle a tu conciencia la disciplina de seguir, como en la cruz, la muerte y la resurrección, que parece que todo estaba perdido y Cristo siguió hasta ser uno con su Padre y su Espíritu Santo. Lo importante es llegar hasta este punto y no de pretender que es una receta para ser perfecto.
Al hacer este ejercicio espiritual, preferentemente usa el evangelio y el responso del salmo correspondiente a este día para meditar. Preparación
Acto de confianza Oh Jesús, escondido en el Santísimo Sacramento, mi único Amor y Misericordia, te encomiendo todas las necesidades de mi alma y de mi cuerpo. Tú puedes ayudarme porque eres la misericordia misma; en ti toda mi esperanza.
Ofrecimiento En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo, Le pido sanar una adicción, caída o error y corregirme, con la ayuda de su Divina Providencia.
Intercesión  Le pido a la Santísima Virgen María que interceda por mi, me lleve al cruce de sus brazos  y me encamine a la presencia de Dios Dios te salve María...
Medita con jaculatoria o el responso del salmo del día (5 minutos) Ponte cómodo, con la espalda recta, concéntrate en tu respiración profunda. Durante 5 minutos  repite al inhalar “Señor mío” y al exhalar “en ti confío” e imagínate cómo tus pesares, distracciones y preocupaciones van desapareciendo. Nota: Puedes también usar el responso del salmo del día: Al inhalar la primera parte, al exhalar la segunda parte.
Reflexión mental (3 minutos) Saludo a Dios Le abro la puerta de mi conciencia. Busco en mis recuerdos los momentos cuando tomé conciencia de la presencia de Dios. En las buenas y las malas, en la prosperidad y la salud, en las perversidades y las caídas, en la alegría y el gozo de la recuperación, a pesar de mis pesares Le agradezco su permanente presencia amorosa a Dios. Luego digo pausadamente y escuchando la oración: Padre Nuestro que estas en los cielos…
Imagina Proyecto la escena en mi imaginación, como si fuera uno más de los apóstoles de Cristo reconociendo su presencia en la Tierra. Nuevamente lo leo deteniéndome en las frases que me signifiquen mas y las reflexiono Uso el siguiente evangelio o el evangelio del día Según San Mateo 11,25-30 En aquel tiempo, Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, Lucas 10, 22 Juan 3, 35 y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo Lucas 10, 22 Juan 10, 15 y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Jeremías 6, 16 Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.
Diálogo en oración (3 minutos) Me imagino dialogando con Cristo sobre mis hallazgos y le describo mi adicción o error. Lo miro a los ojos y le hablo sobre la fortaleza que representa sentir su amor y las veces, formas y modos que he ignorado su presencia amorosa
Abre la puerta de tu corazón Observo con cuidado su rostro luego de ser crucificado y resucitar.  Descubro su Sagrado Corazón y encuentro que me ofrece su mano para luchar conmigo en mi adicción, error o levantarme de mi caída
Invocación a Cristo (2 minutos) Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén Le pido con mis palabras que me acompañe a mirar los efectos o daños  que ha causado mi debilidad en mi prójimo, en la naturaleza y en mí.
Invocación a su Espíritu Santo ¡Oh Espíritu Santo!, alma de mi alma, te adoro; ilumíname, guíame, fortifícame, consuélame, dime que debo hacer, ordéname. Concédeme someterme a todo lo que quieras de mí, y aceptar todo lo que permitas que me suceda. Hazme solamente conocer y cumplir tu voluntad.
Dialogo en mi Espíritu (1 minuto) Miro hacia la profundidad de mi corazón y, usando mis palabras, dialogo con el Espíritu Santo, pidiéndole que me permita escucharlo en mi espíritu para que sane mi adicción, mi error y no vuelva a caer. ¡Quiero curarme! Quiero reparar en lo posible los daños que causé. Quiero sentir aunque sea el silencio de su amor y paz. ¡Que sea haga su voluntad y no la mía!
Reconoce Le reconozco que siempre está presente, aún cuando lo ignoro y no lo miro
Agradece Le agradezco su constante insistencia para buscar tener contacto conmigo e  inspirarme con su fortaleza en mis acciones. Sea para corregir. Sea evitando la ocasión o enfrentando las causas de mi adicción, caída o error.
Pide Amor infinito y Espíritu Santificador: Contra la necedad, concédeme el Don de Sabiduría, que me libre del tedio y de la insensatez. Contra la rudeza, dame el Don de Entendimiento, que ahuyente tibiezas, dudas, nieblas, desconfianzas. Contra la precipitación, el Don de Consejo, que me libre de las indiscreciones e imprudencias. Contra la ignorancia, el Don de Ciencia, que me libre de los engaños del mundo, demonio y carne, reduciendo las cosas a su verdadero valor. Contra el miedo, el Don de Fortaleza, que me libre de la debilidad y cobardía en todo caso de conflicto. Contra la dureza, el Don de Piedad, que me libre de la ira, rencor, injusticia, crueldad y venganza. Contra la soberbia, el Don de Temor de Dios, que me libre del orgullo, vanidad, ambición y presunción.
Concluye (5 minutos) Le propongo como enmendarme y reparar los daños o efectos y le entrego mi voluntad a su  voluntad para sanar. Estoy muy atento a la profundidad de mi conciencia.
Bendice Miro mi conciencia, si encontré la paz en el amor de Dios, agradezco, bendigo diciendo: Gloria al Padre, al hijo y al Espíritu Santo, como era un un principio, por los siglos de los siglos AMEN
¡No estoy en paz! Si no descubro la paz de su amor, nuevamente solicitaré a la Santísima Virgen me lleve al cruce de sus brazos e interceda por mí para alcanzar los dones y las gracias de la Divina providencia y Santísima Trinidad Dios te salve María… Y vuelvo a iniciar este ejercicio inmediatamente, sólo una vez más.

Ejercicio espiritual adiccion error

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    Ejercicio espiritual paracorregir una adicción, una caída un error
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    Atención: En esteproceso pueden presentarse muchas adversidades, desde vencer el cambio, la costumbre, sentirte sin rumbo. Incluso puedes sentirte perfectamente un día y al siguiente muy mal . Encontrarás tentaciones para abandonar tu propósito. Vuelve a intentarlo: Se paciente y tenaz. Persistente y mantén el rumbo. Y pase lo que pase, aprende a confiarte en Dios. Cada paso que des entregándote a sus manos, ten fe que es Dios quien te sostiene, pues cuando toma tu caso siempre está presente y, aunque parezca que no está, no caigas en la tentación, por el contrario, es cuando más debes de imponerle a tu conciencia la disciplina de seguir, como en la cruz, la muerte y la resurrección, que parece que todo estaba perdido y Cristo siguió hasta ser uno con su Padre y su Espíritu Santo. Lo importante es llegar hasta este punto y no de pretender que es una receta para ser perfecto.
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    Al hacer esteejercicio espiritual, preferentemente usa el evangelio y el responso del salmo correspondiente a este día para meditar. Preparación
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    Acto de confianzaOh Jesús, escondido en el Santísimo Sacramento, mi único Amor y Misericordia, te encomiendo todas las necesidades de mi alma y de mi cuerpo. Tú puedes ayudarme porque eres la misericordia misma; en ti toda mi esperanza.
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    Ofrecimiento En elnombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo, Le pido sanar una adicción, caída o error y corregirme, con la ayuda de su Divina Providencia.
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    Intercesión Lepido a la Santísima Virgen María que interceda por mi, me lleve al cruce de sus brazos y me encamine a la presencia de Dios Dios te salve María...
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    Medita con jaculatoriao el responso del salmo del día (5 minutos) Ponte cómodo, con la espalda recta, concéntrate en tu respiración profunda. Durante 5 minutos repite al inhalar “Señor mío” y al exhalar “en ti confío” e imagínate cómo tus pesares, distracciones y preocupaciones van desapareciendo. Nota: Puedes también usar el responso del salmo del día: Al inhalar la primera parte, al exhalar la segunda parte.
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    Reflexión mental (3minutos) Saludo a Dios Le abro la puerta de mi conciencia. Busco en mis recuerdos los momentos cuando tomé conciencia de la presencia de Dios. En las buenas y las malas, en la prosperidad y la salud, en las perversidades y las caídas, en la alegría y el gozo de la recuperación, a pesar de mis pesares Le agradezco su permanente presencia amorosa a Dios. Luego digo pausadamente y escuchando la oración: Padre Nuestro que estas en los cielos…
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    Imagina Proyecto laescena en mi imaginación, como si fuera uno más de los apóstoles de Cristo reconociendo su presencia en la Tierra. Nuevamente lo leo deteniéndome en las frases que me signifiquen mas y las reflexiono Uso el siguiente evangelio o el evangelio del día Según San Mateo 11,25-30 En aquel tiempo, Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, Lucas 10, 22 Juan 3, 35 y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo Lucas 10, 22 Juan 10, 15 y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Jeremías 6, 16 Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.
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    Diálogo en oración(3 minutos) Me imagino dialogando con Cristo sobre mis hallazgos y le describo mi adicción o error. Lo miro a los ojos y le hablo sobre la fortaleza que representa sentir su amor y las veces, formas y modos que he ignorado su presencia amorosa
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    Abre la puertade tu corazón Observo con cuidado su rostro luego de ser crucificado y resucitar. Descubro su Sagrado Corazón y encuentro que me ofrece su mano para luchar conmigo en mi adicción, error o levantarme de mi caída
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    Invocación a Cristo(2 minutos) Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén Le pido con mis palabras que me acompañe a mirar los efectos o daños que ha causado mi debilidad en mi prójimo, en la naturaleza y en mí.
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    Invocación a suEspíritu Santo ¡Oh Espíritu Santo!, alma de mi alma, te adoro; ilumíname, guíame, fortifícame, consuélame, dime que debo hacer, ordéname. Concédeme someterme a todo lo que quieras de mí, y aceptar todo lo que permitas que me suceda. Hazme solamente conocer y cumplir tu voluntad.
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    Dialogo en miEspíritu (1 minuto) Miro hacia la profundidad de mi corazón y, usando mis palabras, dialogo con el Espíritu Santo, pidiéndole que me permita escucharlo en mi espíritu para que sane mi adicción, mi error y no vuelva a caer. ¡Quiero curarme! Quiero reparar en lo posible los daños que causé. Quiero sentir aunque sea el silencio de su amor y paz. ¡Que sea haga su voluntad y no la mía!
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    Reconoce Le reconozcoque siempre está presente, aún cuando lo ignoro y no lo miro
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    Agradece Le agradezcosu constante insistencia para buscar tener contacto conmigo e inspirarme con su fortaleza en mis acciones. Sea para corregir. Sea evitando la ocasión o enfrentando las causas de mi adicción, caída o error.
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    Pide Amor infinitoy Espíritu Santificador: Contra la necedad, concédeme el Don de Sabiduría, que me libre del tedio y de la insensatez. Contra la rudeza, dame el Don de Entendimiento, que ahuyente tibiezas, dudas, nieblas, desconfianzas. Contra la precipitación, el Don de Consejo, que me libre de las indiscreciones e imprudencias. Contra la ignorancia, el Don de Ciencia, que me libre de los engaños del mundo, demonio y carne, reduciendo las cosas a su verdadero valor. Contra el miedo, el Don de Fortaleza, que me libre de la debilidad y cobardía en todo caso de conflicto. Contra la dureza, el Don de Piedad, que me libre de la ira, rencor, injusticia, crueldad y venganza. Contra la soberbia, el Don de Temor de Dios, que me libre del orgullo, vanidad, ambición y presunción.
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    Concluye (5 minutos)Le propongo como enmendarme y reparar los daños o efectos y le entrego mi voluntad a su voluntad para sanar. Estoy muy atento a la profundidad de mi conciencia.
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    Bendice Miro miconciencia, si encontré la paz en el amor de Dios, agradezco, bendigo diciendo: Gloria al Padre, al hijo y al Espíritu Santo, como era un un principio, por los siglos de los siglos AMEN
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    ¡No estoy enpaz! Si no descubro la paz de su amor, nuevamente solicitaré a la Santísima Virgen me lleve al cruce de sus brazos e interceda por mí para alcanzar los dones y las gracias de la Divina providencia y Santísima Trinidad Dios te salve María… Y vuelvo a iniciar este ejercicio inmediatamente, sólo una vez más.