La función principal de la fuente de alimentación es suministrar voltajes determinados a los componentes del ordenador y protegerlos de picos de tensión. Existen diferentes conectores como Molex, SATA, PCIe y EPS que suministran voltajes como 12V, 5V y 3.3V a componentes como discos duros, tarjetas gráficas y procesadores. Al comprar una fuente es importante fijarse en su certificación de eficiencia, potencia y formato para asegurar que cumple con los requerimientos del sistema.