El ábaco ha sido utilizado por los chinos desde hace 2000 años como una de las primeras calculadoras mecánicas, consistiendo en cuentas móviles en un marco rectangular. En 1647, Blaise Pascal inventó la primera máquina calculadora capaz de sumar y restar, llamada máquina aritmética. Charles Babbage desarrolló la primera computadora digital en 1833, llamada máquina analítica, que podía realizar más operaciones de forma programable.