El documento describe la espiritualidad y el carisma de una iglesia en Temuco desde 1992, enfatizando la importancia de la cercanía, el diálogo y el aprendizaje en comunidad. Se menciona el deseo de ser inclusivos y servir a diferentes realidades, mientras se escucha y acoge los clamores de paz y justicia. La danza y la diversidad son elementos centrales en la vida espiritual compartida.