El documento discute el estigma social de la vejez y cómo los ancianos son relegados y estigmatizados. La vejez es vista como una pérdida del control y fragilidad, y los ancianos a menudo se sienten desconectados de la sociedad moderna. Cuidar a los ancianos con afecto y mantener sus identidades puede ayudar a contrarrestar estos estigmas internalizados. La vejez es más una sensación subjetiva que una edad cronológica.