Las tres oraciones resumen lo siguiente:
Barac y Debora fueron buenos líderes en Israel durante tiempos difíciles de guerra porque Barac reconoció sus limitaciones y aceptó la ayuda de Debora, mientras que Nehemías demostró ser un buen líder al identificar los problemas en Jerusalén, unir al pueblo, lograr su compromiso y responder sabiamente a las acusaciones falsas, confiando en el poder de Dios más que en sus propias habilidades.