El orgullo, derivado de la idea de 'elevarse', es una forma de soberbia que lleva a pensar que uno es superior a los demás, y se asocia con la historia de Satanás. Las causas del orgullo incluyen la sobreestimación personal y la atribución de méritos a uno mismo, mientras que sus consecuencias van desde el destronamiento hasta la crueldad y la necedad. Para evitar caer en el orgullo, es crucial reconocer los logros como dones de Dios, mantener una actitud de humildad y vivir de manera auténtica.