El Papa Francisco visitó Ecuador el 5 de julio, donde fue recibido por muchos fieles en Quito. Durante su visita, celebró varias misas y se reunió con el presidente Rafael Correa. Rompió el protocolo acercándose a saludar a las personas. Sus mensajes incluyeron que los cristianos nunca deben desanimarse, y que la alegría viene de conocer a Jesús, no de poseer cosas materiales.