Leonard Mead disfrutaba de pasear por las calles vacías de la ciudad a altas horas de la noche. Una noche, un coche de policía lo detiene y lo interroga sobre sus paseos nocturnos. A pesar de que Leonard no ha hecho nada malo, el coche de policía lo lleva a un centro psiquiátrico para su evaluación. La historia explora temas de soledad, aislamiento y vigilancia en una sociedad futura.