El peligro de las redes sociales 
Las redes sociales ofrecen infinitas posibilidades, tales como, entrar en contacto con 
gente de otros países y culturas, mantener el contacto con personas que viven a larga 
distancia, intercambiar experiencias y conocimientos e incluso dinamizar 
movimientos culturales y políticos mediante el contacto con los usuarios. No 
obstante, las redes conllevan una serie de riesgos. En general, éstos son los mismos que 
los del resto de actividades que se llevan a cabo en la red. Si bien, hay algunos matices y 
características específicas de los peligros que pueden presentarse con el uso de las redes 
sociales. Los riesgos se presentan en una doble dirección. Los menores pueden ser 
víctimas de alguna de las amenazas o también, por desconocimiento, pueden 
incumplir alguna de las normas referidas a datos o informaciones de otras personas.
Peligros de aceptar desconocidos en redes sociales 
A medida que pasa el tiempo crece el número de usuarios de las diferentes redes 
sociales, por esto es de gran importancia saber a quién le aceptamos solicitudes. Puesto 
que, aceptar a desconocidos por ejemplo en Facebook, la principal plataforma social, 
que cuenta con millones de usuarios en todo el mundo representa un peligro. La 
compañía de seguridad informática Kaspersky ha advertido del riesgo de aceptar a 
contactos a los que no se conoce previamente. Debido a que hay usuarios que suelen 
crearse perfiles falsos, combinando grupos aleatorios abiertos (o cerrados) para 
compartir enlaces a sitios de ventas virtuales dudosas o encuestas fraudulentas 
utilizando llamativos mensajes para inducir a los usuarios así como también compartir 
imágenes con un contenido completamente pornográfico. La compañía recomienda 
que, para evitar que otras personas usen tu perfil y perjudiquen a tus amigos con el 
envío de «spam», es recomendable ajustar la configuración de Facebook en «Biografía 
y etiquetado», aunque advierte que los usuarios deben tener en cuenta que no 
necesariamente se tiene que haber caído en la trampa de estos «amigos» para ser 
víctima del «spam», ya que los «spammers» también pueden lograrlo robando los 
datos de la cuenta de alguno de tus amigos reales.
FBI advierte sobre peligro en el uso de las redes sociales 
El auge de compartir información en las redes sociales está haciendo que incluso niños de tan 
sólo dos años tengan un historial digital tan extenso en el internet que criminales ya podrían 
estar usando estos datos. Con esta clase de advertencias el Buró Federal de Investigaciones 
(FBI) está tratando de crear conciencia en los usuarios. “El nombre, el apellido, la fecha de 
nacimiento y el lugar donde vive de la mayoría de niños mayores de dos años está a 
disponibilidad del público, sus padres se encargaron de colocar esos datos en la internet” 
explicó a EFE Bryan Gwillett, agente del FBI especializado en seguridad cibernética. En una 
charla directa con una pequeña comunidad de Los Ángeles, los agentes del FBI explicaron 
cómo cada fotografía puesta en redes sociales como Facebook o Twitter está creando un 
historial o huella digital que jamás podrá ser borrado. El ejemplo más claro de esta cascada de 
información era con los niños, las personas más vulnerables en esta conectividad social. Desde 
las fotografías de los bebés recién nacidos, su nombre, su escuela, sus lugares favoritos es 
puesto por los padres que quieren compartir lo más preciado que tienen. Sin embargo, esta 
información puede ser utilizada por cualquier persona con intenciones nefastas. “Un 
secuestrador puede fácilmente ver el perfil del padre de su víctima, o un depredador sexual, o 
simplemente un compañero de escuela que quiera acosarte” advierte Gwillett. De acuerdo al 
agente del FBI Scott Love, una vez que la información se envía a un sitio de redes sociales esta 
ya no es privada. A mayor información que una persona publica, más vulnerable puede llegar a 
ser.
Acoso virtual: el peligro de investigar las vidas ajenas 
en las redes sociales 
Alguna vez lo hiciste, aunque quizá no sabías que se llamaba así. Stalkear es revisar 
fotos, comentarios y publicaciones de una persona en las redes sociales. Una ex pareja, 
un jefe nuevo, alguien que te gusta. Tampoco te culpes: las redes son una vidriera para 
mostrar la mejor cara, una invitación a que te conozcan. El problema es cuando el 
stalkeo se convierte en una actividad diaria, fija, siempre con la misma persona. Casi 
una obsesión. Le pasó a R. Fotógrafo, 35 años, curioso. Quiso saber un poco más sobre 
su psicoanalista. Entró a su Facebook y lo stalkeo. Mala idea: su analista tiene posturas 
opuestas a la de R. Están parados en la vereda de enfrente. Y esas diferencias van desde 
la música a la política. Cosa que R considera insalvable. Ahora sabe mucho sobre el 
hombre que visita todos los martes en su consultorio. Más de lo que quisiera. 
Recostado en el diván ya no puede analizarse sin pensar en los comentarios 
desafortunados que leyó en el muro de su psicólogo. Los efectos del stalkeo metieron 
la cola en la sesión. Y R. ni siquiera se anima a contar lo que vio.

El peligro de las redes sociales

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    El peligro delas redes sociales Las redes sociales ofrecen infinitas posibilidades, tales como, entrar en contacto con gente de otros países y culturas, mantener el contacto con personas que viven a larga distancia, intercambiar experiencias y conocimientos e incluso dinamizar movimientos culturales y políticos mediante el contacto con los usuarios. No obstante, las redes conllevan una serie de riesgos. En general, éstos son los mismos que los del resto de actividades que se llevan a cabo en la red. Si bien, hay algunos matices y características específicas de los peligros que pueden presentarse con el uso de las redes sociales. Los riesgos se presentan en una doble dirección. Los menores pueden ser víctimas de alguna de las amenazas o también, por desconocimiento, pueden incumplir alguna de las normas referidas a datos o informaciones de otras personas.
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    Peligros de aceptardesconocidos en redes sociales A medida que pasa el tiempo crece el número de usuarios de las diferentes redes sociales, por esto es de gran importancia saber a quién le aceptamos solicitudes. Puesto que, aceptar a desconocidos por ejemplo en Facebook, la principal plataforma social, que cuenta con millones de usuarios en todo el mundo representa un peligro. La compañía de seguridad informática Kaspersky ha advertido del riesgo de aceptar a contactos a los que no se conoce previamente. Debido a que hay usuarios que suelen crearse perfiles falsos, combinando grupos aleatorios abiertos (o cerrados) para compartir enlaces a sitios de ventas virtuales dudosas o encuestas fraudulentas utilizando llamativos mensajes para inducir a los usuarios así como también compartir imágenes con un contenido completamente pornográfico. La compañía recomienda que, para evitar que otras personas usen tu perfil y perjudiquen a tus amigos con el envío de «spam», es recomendable ajustar la configuración de Facebook en «Biografía y etiquetado», aunque advierte que los usuarios deben tener en cuenta que no necesariamente se tiene que haber caído en la trampa de estos «amigos» para ser víctima del «spam», ya que los «spammers» también pueden lograrlo robando los datos de la cuenta de alguno de tus amigos reales.
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    FBI advierte sobrepeligro en el uso de las redes sociales El auge de compartir información en las redes sociales está haciendo que incluso niños de tan sólo dos años tengan un historial digital tan extenso en el internet que criminales ya podrían estar usando estos datos. Con esta clase de advertencias el Buró Federal de Investigaciones (FBI) está tratando de crear conciencia en los usuarios. “El nombre, el apellido, la fecha de nacimiento y el lugar donde vive de la mayoría de niños mayores de dos años está a disponibilidad del público, sus padres se encargaron de colocar esos datos en la internet” explicó a EFE Bryan Gwillett, agente del FBI especializado en seguridad cibernética. En una charla directa con una pequeña comunidad de Los Ángeles, los agentes del FBI explicaron cómo cada fotografía puesta en redes sociales como Facebook o Twitter está creando un historial o huella digital que jamás podrá ser borrado. El ejemplo más claro de esta cascada de información era con los niños, las personas más vulnerables en esta conectividad social. Desde las fotografías de los bebés recién nacidos, su nombre, su escuela, sus lugares favoritos es puesto por los padres que quieren compartir lo más preciado que tienen. Sin embargo, esta información puede ser utilizada por cualquier persona con intenciones nefastas. “Un secuestrador puede fácilmente ver el perfil del padre de su víctima, o un depredador sexual, o simplemente un compañero de escuela que quiera acosarte” advierte Gwillett. De acuerdo al agente del FBI Scott Love, una vez que la información se envía a un sitio de redes sociales esta ya no es privada. A mayor información que una persona publica, más vulnerable puede llegar a ser.
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    Acoso virtual: elpeligro de investigar las vidas ajenas en las redes sociales Alguna vez lo hiciste, aunque quizá no sabías que se llamaba así. Stalkear es revisar fotos, comentarios y publicaciones de una persona en las redes sociales. Una ex pareja, un jefe nuevo, alguien que te gusta. Tampoco te culpes: las redes son una vidriera para mostrar la mejor cara, una invitación a que te conozcan. El problema es cuando el stalkeo se convierte en una actividad diaria, fija, siempre con la misma persona. Casi una obsesión. Le pasó a R. Fotógrafo, 35 años, curioso. Quiso saber un poco más sobre su psicoanalista. Entró a su Facebook y lo stalkeo. Mala idea: su analista tiene posturas opuestas a la de R. Están parados en la vereda de enfrente. Y esas diferencias van desde la música a la política. Cosa que R considera insalvable. Ahora sabe mucho sobre el hombre que visita todos los martes en su consultorio. Más de lo que quisiera. Recostado en el diván ya no puede analizarse sin pensar en los comentarios desafortunados que leyó en el muro de su psicólogo. Los efectos del stalkeo metieron la cola en la sesión. Y R. ni siquiera se anima a contar lo que vio.