Las redes sociales ofrecen muchas posibilidades pero también conllevan riesgos como aceptar solicitudes de desconocidos que podrían crear perfiles falsos y compartir contenido dañino, o exponer información personal de niños que los deja vulnerables a criminales. El FBI advierte que la gran cantidad de datos que los usuarios publican en redes sociales queda disponible para siempre en internet y puede ser usada para propósitos nefastos como secuestros o acoso.