El documento habla sobre los peligros de la preocupación excesiva a través del ejemplo bíblico de Marta y María. Marta se preocupó demasiado por los quehaceres domésticos cuando Jesús visitó su casa, mientras que María se concentró en escuchar la palabra de Jesús. La preocupación puede llevar al estrés, los juicios injustos de los demás y la incapacidad de concentrarse en lo realmente importante. Lo más necesario es prepararse para la muerte a través de la fe en Dios y enfocarse en vivir cada momento con gratitud