El documento habla sobre la posesión y cómo el enemigo puede contaminar nuestra "vasija" o recipiente espiritual para recibir de Dios. Explica que debemos tener cuidado de no dejarnos atar por lazos del pecado u opresiones que nos esclavicen, y en cambio debemos participar en el ayuno que Dios quiere, que es desatar estas ataduras e ir a la libertad. También menciona la importancia de acercarnos a la Santa Cena para ser liberados y sanados por la unción del Espíritu Santo.