El piano evolucionó a partir de instrumentos más antiguos como la cítara y el monocordio. Bartolomeo Cristofori construyó el primer piano en 1695 en Italia, el cual utilizaba martillos cubiertos de cuero para percutir las cuerdas y permitir sonidos más suaves y volúmenes variables. Desde entonces, el piano ha experimentado mejoras continuas en sus materiales y diseño, pero mantiene el concepto original de producir sonidos tanto fuertes como suaves.