El documento describe los propósitos y usos del poder de Dios. El poder de Dios capacitó a Jesús para hacer las obras de Dios y revelar el reino de Dios a través de señales y milagros. Este mismo poder capacita a los creyentes para el ministerio, la guerra espiritual, la edificación y fortalecimiento, y garantiza la resurrección y vida eterna.