Este documento describe varios encuentros de poder en la Biblia y en la historia de la iglesia adventista donde Jesucristo demostró ser más poderoso que fuerzas espirituales adversas. Estos incluyen cuando Pablo cegó a un hechicero en Chipre, cuando Elías derrotó a los profetas de Baal en el Monte Carmelo, y relatos recientes de liberación de demonios y desvío de desastres naturales durante campañas misioneras.