Este documento explora el propósito y las funciones de la paternidad según la perspectiva bíblica. Discute que Dios diseñó a los hombres para ser padres y proveer identidad, nutrición, protección y enseñanza a sus familias, actuando como fundamento, ancla, maestro, líder y promotor del desarrollo espiritual y emocional. Explica que para cumplir con su propósito, los padres deben centrarse en Dios como modelo y enseñar a sus hijos a caminar en sus caminos.