El proceso de diseño de una base de datos consta de 8 pasos: 1) determinar la finalidad, 2) buscar y organizar la información, 3) dividir la información en tablas, 4) convertir los elementos en columnas, 5) especificar claves principales, 6) definir relaciones entre tablas, 7) ajustar el diseño, y 8) aplicar reglas de normalización.