Un cliente entra a un restaurante donde un robot maître le informa que tendrá que esperar 30 minutos por una mesa. El robot conversa con el cliente sobre temas avanzados cuando el cliente dice tener un CI de 160, pero habla de temas más triviales cuando el cliente dice tener CI menores. Esto demuestra que el robot puede adaptar la conversación al nivel intelectual reportado por el cliente.