El documento describe el Tabernáculo como una tienda móvil que servía como santuario para los israelitas, donde presentaban oraciones, sacrificios y alabanzas a Dios. Simbolizaba la presencia de Dios entre su pueblo y contenía varios objetos como el arca del pacto, el altar de incienso y el candelabro de oro que representaban formas de acercarse a Dios y rendirle culto.