Los elementos ambientales como la temperatura, precipitación, humedad y viento pueden afectar la salud humana al transportar bacterias y virus que causan enfermedades como la gripe y bronquitis. La presión atmosférica y la altitud también influyen al reducir los niveles de oxígeno en el cuerpo. La vegetación y los cuerpos de agua pueden propagar gérmenes aunque también ayudan a descontaminar el aire.