La construcción de la represa de Urrá en el río Sinú en Colombia inundó el territorio de la comunidad Emberá Catio y destruyó su modo de vida. Los Emberá organizaron una caravana fluvial para despedirse del río Sinú, navegando aguas abajo durante seis días hasta su desembocadura. A pesar de los esfuerzos de los Emberá por defender su territorio, el proyecto hidroeléctrico los desplazó de su hogar ancestral, afectando profundamente su cultura e identidad.