La tecnología impacta positivamente en la vida cotidiana al mejorar la comodidad, la comunicación y el acceso a la información, como se observa en el uso de automóviles, celulares y electrodomésticos. Sin embargo, también presenta desventajas, como la pereza y la adicción, que pueden afectar la interacción social y las oportunidades laborales. A pesar de sus efectos negativos, la tecnología facilita muchas tareas diarias, mejorando la calidad de vida de las personas.