La energía solar, generada por el sol a través de la fusión nuclear, puede aprovecharse mediante sistemas térmicos y fotovoltaicos para calentar fluidos y generar electricidad, respectivamente. Su uso contribuye a la reducción de contaminantes atmosféricos, mejorando la calidad del agua y beneficiando los ecosistemas. Alemania lidera la implementación de energía solar, con el objetivo de ser 100% renovable para 2050.