Las fuentes de energía son recursos naturales que generan energía en diversas formas, necesarias para el desarrollo científico y tecnológico actual. Se clasifican en renovables, que son limpias y no se agotan, y no renovables, que disminuyen al ser consumidas. Además, se diferencian en convencionales, que son principalmente fósiles y se comercializan, y no convencionales, que buscan ser alternativas menos contaminantes.