El documento discute el impacto de los dispositivos móviles en la comunicación y la educación, destacando su utilidad como herramientas de aprendizaje, pero también sus efectos negativos, como la distracción y adicción. Se establecen diez normas de etiqueta para un uso responsable de los teléfonos en situaciones sociales, enfatizando la importancia de priorizar la interacción cara a cara. Además, se presenta una clasificación de dispositivos móviles, resaltando sus características y su potencial en el ámbito educativo.