La fiscalización de las drogas se realiza a nivel internacional a través de tratados de las Naciones Unidas y organismos como la Comisión de Estupefacientes y la ONUDD. El actual sistema se basa en tres convenciones que regulan sustancias como la cocaína, heroína y cannabis. Estos organismos trabajan con los gobiernos para limitar la producción y consumo de drogas ilícitas a través de estrategias como la erradicación de cultivos y la reducción de la demanda.