El documento habla sobre la importancia de enseñar a los niños a orar desde pequeños. La oración les ayuda a desarrollar una relación con Dios, a expresar sentimientos y a pedir perdón. Los padres deben orar con los bebés y crear hábitos de oración. A medida que los niños crecen, su capacidad de orar se desarrolla y los padres deben adaptar su enseñanza. La oración prepara a los niños para enfrentar los desafíos de la vida.