Este documento ofrece instrucciones bíblicas sobre cómo, cuándo y dónde orar. Indica que se debe orar en todas partes y en todo momento, con frecuencia postrados o de rodillas y con las manos extendidas o levantadas. También incluye ejemplos de Jesús orando solo en lugares apartados y de la iglesia participando en actividades de oración colectiva como ayunos y reuniones.