El documento presenta una propuesta para transformar el modelo económico de Euskadi hacia uno más sostenible, generando hasta 85,000 empleos a través de la ecología política y la relocalización económica. Se detallan iniciativas en sectores como las energías renovables, la rehabilitación de edificios y la movilidad sostenible que contribuirían a reducir el desempleo en un 52%. Se destaca la importancia de implementar servicios públicos de calidad y la gestión ambiental para lograr estos objetivos.