El documento enfatiza que cada persona tiene un propósito y plan único diseñado por Dios, por lo que no se debe tratar de imitar a otros sino seguir el camino que Dios tiene destinado. Además, invita a recibir a Jesús como Señor y Salvador para que ocupe el trono de la vida y cumpla el propósito perfecto para la cual fue creado cada individuo.