El rey estaba triste y quería saber por qué su sirviente siempre estaba feliz. El sirviente le dijo que no tenía ningún secreto y que estaba contento con su vida. Más tarde, el rey y su asesor engañaron al sirviente para que encontrara una bolsa con 99 monedas de oro, haciéndolo entrar en "el círculo del 99". El sirviente se obsesionó con conseguir la moneda faltante y dejó de ser feliz. El rey despidió al ahora infeliz sirviente.