El documento discute la educación sexual integral como una herramienta para prevenir la violencia sexual. Explica que el embarazo en niñas menores de 15 años a menudo es producto de abuso y viola sus derechos. También analiza la magnitud del problema del embarazo adolescente en Argentina y las desigualdades regionales. Resalta la importancia de la educación sexual desde una edad temprana basada en derechos, género y ciencia para favorecer relaciones sexuales seguras y con consentimiento.