Este mito chino narra cómo el Señor del Cielo creó la Tierra y sus primeros seres vivos. Sin embargo, el equilibrio se rompió dos veces: primero cuando la Muerte se negó a su función, y luego cuando el ayudante Kim Kuang sembró demasiada hierba. El Señor del Cielo tuvo que intervenir para transformar a Kim Kuang en buey y restaurar el orden.