El documento argumenta que el mundo que nos rodea es un espejo que refleja nuestro propio ser. Lo que vemos en los demás, ya sea positivo o negativo, también existe en nosotros mismos. Para reconocer algo en los demás, primero debemos conocerlo en nuestro interior. El documento insta a enfocarnos en lo mejor de los demás para convertirnos en mejores personas y dar a los demás para darnos a nosotros mismos.