Los emprendedores experimentan realización personal al concretar proyectos innovadores de manera ética y responsable. La imaginación, el análisis y la transformación de oportunidades impulsan el espíritu emprendedor. Aunque aspiran a ser recompensados, los emprendedores trabajan duro y asumen responsabilidades incluso en periodos de crisis, armonizando recursos de manera simple y centrada en el cliente.