 Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no 
saben cuándo llegará el momento. 
Será como un hombre que se va de viaje, deja su 
casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada 
uno su tarea, y recomienda al portero que 
permanezca en vela. 
Estén prevenidos, entonces, porque no saben 
cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a 
medianoche, al canto del gallo o por la mañana. 
No sea que llegue de improviso y los encuentre 
dormidos. 
Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: 
¡Estén prevenidos!".
 Comienza la cuenta atrás de 
nuestra espera. Han sido 
muchos días los que han 
pasado para volver a 
encontrarnos, de nuevo, a las 
puertas del nacimiento más 
esperado por todos los 
cristianos. Estas cuatro 
semanas que nos separan de 
la Navidad nos irán 
preparando para un nuevo 
inicio. Nos irán preparando 
para repensar, limpiar, 
reconducir… Y, un año más, 
nos mantendremos vigilantes 
para estar despiertos cuando 
llegue el día del nacimiento 
de Jesús.
 Iremos preparando las 
celebraciones familiares, las 
recetas que comeremos los 
días de fiesta, los regalos que 
haremos, ya sea el día de 
Navidad o el día de Reyes, 
iremos comprando 
mantecados, turrones, y todo 
lo que solemos comprar para 
celebrar estas fechas; los 
supermercados ya están 
preparados, las calles 
comienzan a engalanarse, el 
frío se nos echa encima. 
Pero, de nuevo, como cada 
año, haremos, seguramente, 
ojos ciegos a la pobreza, a la 
soledad, a la miseria…
¿Qué esperas? 
¿A quién 
esperas? 
¿Qué hay que 
vigilar?
¿Estamos, entonces, preparados para la vigilia que nos 
aguarda? 
¿Estamos preparados para recibir a aquel que viene? 
El adviento es un tiempo especial. El tiempo que nos prepara 
para hacernos un poco mejores y, quizá, un poco más felices. 
Adviento significa presencia de Dios ya comenzada, pero 
también tan sólo comenzada. Esto implica que los cristianos 
no miramos solamente a lo que ya ha sido y ya ha pasado, 
sino también a lo que está por venir.
La invitación de Jesús a velar, a esperar, a vigilar, está preñada de 
alegría y henchida de esperanza. Jesús no nos pide que vigilemos el 
cielo, en busca de grandes portentos del fin del mundo. Porque Dios 
llega siempre, a cada momento, a la hora menos pensada, ahora 
mismo, en este instante. Dios está, sí, a tu alrededor, en tu vida.
La invitación de Jesús a velar, a esperar, a vigilar, está preñada de 
alegría y henchida de esperanza. Jesús no nos pide que vigilemos el 
cielo, en busca de grandes portentos del fin del mundo. Porque Dios 
llega siempre, a cada momento, a la hora menos pensada, ahora 
mismo, en este instante. Dios está, sí, a tu alrededor, en tu vida.

Estad atentos

  • 3.
     Tengan cuidadoy estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!".
  • 5.
     Comienza lacuenta atrás de nuestra espera. Han sido muchos días los que han pasado para volver a encontrarnos, de nuevo, a las puertas del nacimiento más esperado por todos los cristianos. Estas cuatro semanas que nos separan de la Navidad nos irán preparando para un nuevo inicio. Nos irán preparando para repensar, limpiar, reconducir… Y, un año más, nos mantendremos vigilantes para estar despiertos cuando llegue el día del nacimiento de Jesús.
  • 6.
     Iremos preparandolas celebraciones familiares, las recetas que comeremos los días de fiesta, los regalos que haremos, ya sea el día de Navidad o el día de Reyes, iremos comprando mantecados, turrones, y todo lo que solemos comprar para celebrar estas fechas; los supermercados ya están preparados, las calles comienzan a engalanarse, el frío se nos echa encima. Pero, de nuevo, como cada año, haremos, seguramente, ojos ciegos a la pobreza, a la soledad, a la miseria…
  • 7.
    ¿Qué esperas? ¿Aquién esperas? ¿Qué hay que vigilar?
  • 8.
    ¿Estamos, entonces, preparadospara la vigilia que nos aguarda? ¿Estamos preparados para recibir a aquel que viene? El adviento es un tiempo especial. El tiempo que nos prepara para hacernos un poco mejores y, quizá, un poco más felices. Adviento significa presencia de Dios ya comenzada, pero también tan sólo comenzada. Esto implica que los cristianos no miramos solamente a lo que ya ha sido y ya ha pasado, sino también a lo que está por venir.
  • 9.
    La invitación deJesús a velar, a esperar, a vigilar, está preñada de alegría y henchida de esperanza. Jesús no nos pide que vigilemos el cielo, en busca de grandes portentos del fin del mundo. Porque Dios llega siempre, a cada momento, a la hora menos pensada, ahora mismo, en este instante. Dios está, sí, a tu alrededor, en tu vida.
  • 10.
    La invitación deJesús a velar, a esperar, a vigilar, está preñada de alegría y henchida de esperanza. Jesús no nos pide que vigilemos el cielo, en busca de grandes portentos del fin del mundo. Porque Dios llega siempre, a cada momento, a la hora menos pensada, ahora mismo, en este instante. Dios está, sí, a tu alrededor, en tu vida.