El documento describe la importancia de la formación en ciencias sociales y naturales para que las personas puedan comprender el mundo complejo en el que viven. Explica que la ciencia ya no se considera como la búsqueda de verdades absolutas, sino como un proceso social de construcción de conocimiento a través de hipótesis, investigación y debate. Finalmente, enfatiza la necesidad de que la enseñanza de ciencias reconozca los saberes culturales de los estudiantes.