La Cumbre de Estocolmo de 1972 fue la primera gran conferencia de las Naciones Unidas sobre cuestiones ambientales. Estableció los principios fundamentales del derecho ambiental internacional y marcó el inicio del derecho ambiental como disciplina jurídica. Adoptó la Declaración de Estocolmo que contiene 26 principios sobre medio ambiente y desarrollo que enfatizan la necesidad de proteger y mejorar el medio ambiente para las generaciones presentes y futuras.