La velocidad del CPU se mide en megahertz (MHz) o gigahertz (GHz), que indica la frecuencia a la que los transistores del microprocesador abren y cierran el flujo eléctrico. La frecuencia de reloj determina cuántas instrucciones puede ejecutar el microprocesador por segundo. Los primeros PCs tenían frecuencias de 4.77 MHz, mientras que las computadoras modernas tienen frecuencias de hasta 200 MHz o más.